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Considerando a una serie de nuevos lectores estamos intentando traducir nuestros zoocuentos al inglés. Pedimos disculpas por los errores cometidos. No es fácil.

Considering a serie of new readers we are trying to translate our zoo tales into english.  Please try and forgive our mistakes, it’s no easy.

2579764823_089007ba4aA long, long time ago, when hunting in the mountains, the first Emperor of China discovered the place was the homeland of enormous black and white bears, and contrary to the popular belief around the world he considered it the most beautiful animal ever.

So astonished he was that the Emperor built a splendid palace in the mountains not to lose a day in the life of pandas.

Gradually he began to make friends with them. He went for walks in the woods, let them fruits and vegetables, issued and edict banning hunting and assuring their protection, he kept the Imperial Guard for their safety and watched them daily.

As he walked around in the cold season, the Emperor realized that their beloved pandas lacked sufficient food, so he sent for his star cook from Beijing and bestowed him the title of Chef of the Celestial Empire Pandas.

After much testing, the cook of the Empire came to the conclusion that the best thing for pandas was eating chopsuei everyday and cooked in the large woks of the Palace vegetable chopsuei and then distributed it in the forest to pandas fed at home. The Emperor was so happy to see them satisfied so he wanted to eat  the same and sat on silk cushions to eat with his ivory chopsticks this newly chopsuei served in his golden bowl.

But his majesty became a little bored of this vegetarian chopsuei. He had sacrificed shrimps, chiken and pork so he wanted a small change and the Chef of the Celestial Empire added to chopsuei delicious bamboo shoots.

At the very moment that pandas tried and eat bamboo, they began to dig into the dishes to choose from the outbreaks. They even  started some fights because no panda wanted to share.

The following days were a mess. Panda bears spent lunch time by throwing chopsuei to other pandas  head for the last bamboo shoot and lost  lots of food while they were hungry and grumpy.

The Emperor, a wise man, decided that to fix the problem chopsuei will include fifty percent of bamboo  shoots and he announced that he would help serve the new food to pandas himself.

The Emperor of the Celestial Empire came in in his silk robe embroidered in gold thread and behind him came the Chef of the Celestial Empire in a rare gesture of deference to the most beautiful animal ever existed.

But pandas were outraged. How could those delicious bamboo shoots had been contaminated with carrots, onions, mushrooms and worse of all, cauliflowers! Just  finishing bamboo shoots they began to  throw the chopsuei to everyone’s head and one of them had the brilliant idea of turning the wok over the head of his Imperial Majesty.

The Emperor was furious, dripping soy sauce and chopped vegetables climbed into his car and inmediately ordered to return to Beijing. Never again wanted to  hear about pandas.

The palace of the mountains  was demolished to the last part and each one of the bricks used in its construction was moved to Shanghai  where it was sayed the Great Sea Serpent had recently been seen. His Majesty wanted to check with their own eyes  and when he came to settle in his new palace by the sea the Imperial Sampan was already waiting for him.

The pandas, discredited, were forgotten. That winter pandas were so hungry they were seen  licking the  dishes where the chef used to serve chopsuei in the good old times.

Finally, one of them, in dispair, climbed a tree to see if the lunch  was coming on the road.

Just get up, he discovered some little green leaves   that seemed atractive, he tried and tested and soon  all pandas  were eating as much bamboo as they could. Thanks to this diet, three thousands  years later they  were on the brink of extinction, but a careful chinese work  sponsored by the government  has set out to reverse the situation.

Sometimes a silly panda has the idea of demanding a bowl of chopsuei, but not enough to open his mouth when his colleagues  have pulled  a clump of bamboo on his head.

2661966785_1fe2f987fa-¿Qué vas a contar hoy, abuela?

-Yo quiero saber qué le ocurrió al hidalgo

-¿Le cortan la cabeza a alguien? -Es la voz de la pequeñuela.  Los niños ríen estrepitosamente.

-¿Por qué no? -interviene la abuela que ha visto temblar el labio inferior de su nieta- Vamos a ver si hoy le cortan la cabeza a algún personaje.

Un no general cruza la audiencia: nadie quiere que la cabeza del hidalgo sea cortada. Cuando la abuela logra que los ánimos se calmen reanuda inmediatamente su relato:

¡Qué noche negra he pasado, Dios mío. No quisiera yo tener que contarles de  los disturbios ocurridos, pues acontece  que las rencillas entre Diego Colón y el alcalde Francisco Roldán han pasado de castaño a oscuro, de manera que el adelantado Bartolomé, el hermano de menos seso,  lo ha hecho detener y condenado a muerte. Así pues, no  han podido llegar los Colones a la mesa de juego, dicen que casi no salen a la calle para no recibir las  miradas de odio de la población; se rumora que tarde o temprano deberá embarcar don Cristóbal para España,  a rendir cuentas ante  su Majestad.

Como si ello fuera poco, el capitán del Doña Inés apenas ha alcanzado a presentarnos a otros jugadores  y ya estaba el más malencarado de ellos   tratando de acaparar toda la mesa para sí. Ha  dejado   sin blanca a mi amo, el muy calavera. Algunos de sus ardides bien los conocía yo de antiguo, que no hay quien no haga esas trampas en las tabernas de Cádiz, ¿mas qué podía yo hacer, rodeados como estábamos  de  sus compinches y toda clase de aventureros de mala calaña? Si el hidalgo  no ha perdido la camisa es porque ha dejado antes  la capa en manos de este tal Alvarado,  marinero de poca monta y menos escrúpulos,  que no ha parado hasta arrebatarme de sus manos. ¡No ha debido mostrarme tanto, pobre de mí! Ya sabía yo que mi belleza le pondría en apuros. ¿Quién podría resistirla?

¡Qué dolor, qué pena!  Muy cretino habrá sido Campomanes, pero lo de hidalgo, eso no se lo quitaba nadie, no como éste, que parece salido de una porqueriza.

¡Bien lo decía yo, zzumm, zzumm, que el hidalgo Campomanes era un mentecato de primera! Ha dejado fácilmente su oro en las faltriqueras del tramposo y en cuanto se ha visto desplumado   se ha jugado  la  capa y mi persona. ¡Y ha perdido!

José Alvarado se llama mi flamante poseedor, el canalla  que se luce con mi elegancia sobre el pecho y los terciopelos de Campomanes sobre los hombros.

¡Miente este Alvarado con una soltura que ya me quisiera yo para abandonar mi prisión! Le ha jurado por su santa madre al de Campomanes que le daría esta noche la revancha en la mesa de la taberna,  pero ha resultado ser huérfano y apenas salimos de allí se reía a gritos de mi antiguo amo por haberle creído.

Nos hemos venido raudos hasta el puerto, donde ha embarcado de inmediato en esta batea maloliente, llena hasta el tope de los individuos más terroríficos que haya visto yo en mi vida, piratas,  tenedlo por cierto,  zzumm, zzumm, y conste que he visto muchos,  nunca  peores.

Vamos, según parece, camino de las nuevas colonias en la isla de Cuba. Alvarado, quien nunca ha trabajado un día a nadie,  no ha visto mejor modo de hacerse rico que sentarse a la puerta de su casa  con una botella de vino mientras los pobres indios se desloman abriendo  la tierra en su nombre a punta de latigazos.

Zzumm, zzummm, qué mala suerte la mía, de las joyas polvorientas  a las manos de aquel tonto de Campomanes y seguir de mal en peor hastar caer   en  poder del porquero (bien segura estoy  de que no pudo haber sido otra cosa) ¿Es que no hay bien ni honestidad entre los hombres de esta tierra?  Mis antepasados no tenían más que su colmena y un par de alas, pero puedo jurar que jamás le hicieron mal a nadie. Ni de casualidad. Es cierto que a veces enterramos nuestros aguijones en algunas partes blandas, pero  siempre fue en defensa propia, de eso estoy segura.

La anciana calla. Daniel la mira preocupado y pregunta:

-¿No irás a dejarlo aquí, verdad abuela? Es mucho más corto que ayer. Una buena historia no puede terminar tan brevemente.

-¿De veras? Bueno, por hoy es suficiente, mañana veremos cómo fue que  José Alvarado desembarcó inesperadamente.

-¿Desembarcó, dónde?

-Si quieres el final de la historia vas a tener que esperar  hasta que llegue. Nunca empiezo por  los finales.

-¡Al final, nunca le cortaron la cabeza!

Las  carcajadas coronan las palabras de la  pequeñuela.

ESPECIAL HALLOWEEN

2163360381_bcc31e624cEstos  malos son muy conocidos: el hombre lobo, el vampiro, las brujas, los demonios.  Han paseado por la literatura y la mitología desde hace tanto tiempo que  llevamos perdida la cuenta. Aquí un breve recorrido por los más populares; siempre es bueno recordarlos para que no nos pillen desprevenidos.

El Vampiro:

Ya  en la Edad Media eran muy populares. Viven de chupar sangre humana con sus antiestéticos colmillos que dejan un par de  hoyitos en los cuellos de sus víctimas. El primero en reconocer su valor literario fue el británico Bram Stoker, que  nos legó su Drácula para entretención de millones de lectores y cinéfilos. Hay que reconocer que no todos los subproductos son buenos, pero sin duda, todos pasan por lo mismo.

1.-No se reflejan en los espejos.

2.-Aborrecen el ajo, especialmente cocido y en el arroz graneado (eso es contribución de nuestra vampira jefa)

3.-Hay que matarlos con una estaca en el corazón o cortándoles la cabeza. También mueren si se exponen a la luz del sol.

4.-Si son cristianos,  los espanta un crucifijo. Hoy no siempre resulta,  porque ahora que son famosos  los hay de todas las nacionalidades y religiones. Recordemos que nacieron en la Europa cristiana.

5.- Siempre tienen preferencia por los individuos del sexo opuesto.

6.-La primera vampira famosa es Carmilla, antiheroína del escritor Sheridan LeFanu.

7.-Si llegan a su puerta, ni se les ocurra  invitarlos a entrar, o están fritos.

8.- Son pálidos, por razones de salud, broncearse les está estrictamente prohibido.

El Hombre-Lobo:

Si bien existen en todas partes gracias al hecho cierto de que los lobos compasivos  adoptan niños huérfanos y los crían como suyos, el mito nace en la Europa medieval, debido a que grandes manadas de lobos hambrientos aterrorizaban a la población durante los meses crudos del invierno.

1.-Sólo los mata una bala de plata.

2.-Se transforman en las noches de luna llena y se ponen muy feos.

3.-La condición de hombre lobo se transmite al ser mordido por un lobo que porta el mal.

4.-Es normal  cuando pasa el plenilunio.

5.-Cuando no devora a las víctimas, las deja convertidas en sus iguales.

6.-Siempre necesita ropa nueva, porque la rompe al tranformarse, además, las mujeres lobas están obsesionadas con la depilación láser.

7.- En Brasil, se le conoce como el lobizón y tienen la piel  vuelta del revés, o sea, con el pelo hacia adentro..

Las Brujas:

Solían ser las pobres curanderas europeas, a las que la Inquisición acusaba de todos los males posibles antes de torturar hasta la muerte. Se sostiene que al acusarlas de bruja, los médicos medievales eliminaron de raíz la competencia femenina.

1.-Siempre tienen un gato negro regalón.

2.-Échenlas al agua, si flotan, son brujas, si se hunden, son inocentes  (mala publicidad para la natación), ahora, si se ahogan, no impota, salvaron su alma.

3.-Agrian la leche y malogran el nacimiento de los animales de granja.

4.- Hacen mal de ojo.

5.-Ni se les ocurra hacerles un desprecio, porque son vengativas.

6.-Viven de la venta de filtros y pócimas.

7.- Son enemigas de hacer aseo, sólo usan la escoba como medio de transporte.

8.- Muy bueno: “Las brujas”, de Roald Dahl.

Los Demonios:

Existen en todas las culturas, porque los hombres siempre hemos sabido que el mal existe.

1.-Ni se les ocurra jugar a la ouija,  porque se sienten invitados.

2.-Atacan siempre a los no-bautizados.

3.-Por si acaso, es bueno ser persona de fe profunda,en caso contrario, no salga a la calle ni reciba visitas.

4.-Defiéndanse con cruces, agua bendita, rosarios y oraciones.

5.-Si no resulta, busquen un sacerdote para el exorcismo de rigor.

Esperamos que estas advertencias los preparen para un encuentro indeseado. Recuerden que donde menos se la espera, salta la liebre.

3870376949_b91e159525El hombre lobo asomó la peluda cabeza por la ventana y descubrió que el cielo nocturno comenzaba a nublarse. Qué contrariedad, justo esta noche,  que había hecho tantos planes. ¿Tendría tiempo suficiente para llegar hasta la aldea más cercana? Una luna casi amarilla  brillaba sobre su cabeza, pero soplaba un  viento fresco que arrastraba las nubes  en dirección a su casa. Pronto caerían las primeras gotas de lluvia y el feroz hombre lobo, como una cenicienta cualquiera, se convertiría en un hombre desnudo, mojado y muerto de frío.

¿Qué hacer? Varias ideas pasaron por su mente: ¿y si llevaba paraguas? Oh, no, recordó que  su  paraguas estaba roto. ¿Y si salía en automóvil? Imposible, nunca había podido llevar el volante con sus patas delanteras…

Qué decepción,  no le quedaría más remedio que sacar unas hamburguesas del refrigerador y ponerlas en la parrilla…vaya, tampoco, el carbón no encendería y las hamburguesas se pasarían de agua.

Largo rato pensó en la mejor manera de solucionar su problema, tanto, que  las nubes llegaron hasta la aldea y descargaron su vientre hinchado sobre los tejados. Nuestro hombre lobo seguía pensando cuando el viento sopló por las rendijas hasta apagar el fuego de la chimenea y cuando se quedó dormido, soñó que era un hombre lobo muy elegante, que salía a pasear a la aldea poniendo a todo el mundo en fuga, hasta que finalmente uno de los fugitivos se caía de bruces delante de él.

Entonces, el hombre lobo abrió su hocico puntudo y sus colmillos centellearon bajo la luna, pero justo cuando iba a morder a su víctima, una gota de agua cayó sobre su narizota. ¡Se había nublado y comenzaba a llover!

El hombre se estiró en el sofá. Tenía hambre, se levantó decidido a calentarse una pizza. Camino a la cocina, vio su reflejo en el cristal de la ventana. ¡Estaba desnudo, qué vergüenza!

Sus jeans nuevos estaban hecho harapos en el piso, algo más allá, los restos de su polerón cubiertos de pelo…¿Qué habia pasado? ¡Qué desastre!

Se vistió tiritando de frío y avivó el fuego de la chimenea. Qué pesadilla más fea había tenido. Algo tan ridículo, mire que soñar que era un hombre lobo.

282152605_51884a7bf2(satisfacción garantizada:
le aseguro que después

de este terrible atracón

no querrá ver un error

por el resto de su vida)

Toda rebolucyonada

Se enkuentra la hortografía

Desde que una vruja mala

Se trompesó con zu tia.

Balla, baya, koza ecstraña

Rezulta desta reseta

Si ponemos vruma, azeite

Y aciento de visikleta.

Agregar zovre kalyente

Rayado fino y mesclado

Con musha pata de araña

Benenoza y escigente.

Tomar una kusharada

En allunas de mañana

Y si por kazualidad

Sovrebibe y algo esqribe,

Le azeguro ke del zuzto

Nunqa maz  ce mekivoca

Quando ezcriva una palabra

O un dircurzo le proboka.

207861606_81a5ca83edEn el principio de los tiempos, todo Murciélago que se respetase dormía  confortablemente en una camita de ramas y hojas verdes. Diariamente, mamá Murciélago  recogía  todo lo necesario y,  apenas asomaba el sol, se acomodaban a dormir hasta que el gruñido de la barriga vacía los invitase nuevamente a unirse a reino de la oscuridad en busca de alimento.

Porque, claro, ellos siempre fueron de hábitos nocturnos, a tal punto que para orientarse en  sus incursiones noctámbulas prefirieron usar sus oídos y, de paso, se vieron obligados a cultivar un chillido ultrasónico para terminar con las quejas de los  animales que dormían de noche,  que ya no aguantaban un día más insomnes a causa de lo muy revoltosos que eran sus vecinos.

Todo iba viento en popa hasta que , un día, un Murciélago más avispado que el resto tuvo edad suficiente para  abandonar  el nido de mamá, y al llegar la hora de ir a dormir descubrió, sorprendido, que  debía hacer su cama personalmente.

El primer día, desesperado, decidió que pasaría el día en vela. Terrible decisión: la luz solar  hería sus ojos y lo enceguecía de tal manera que  se cayó del árbol. De no haberlo detenido violentamente una rama pinchuda, habría muerto al tocar tierra.

Debería haberse sentido satisfecho, de no  mediar el hecho de que estaba pinchado y arañado por todas partes.   Incluso se había hecho un siete en un ala, de la cual costó mucho que sanara. Además, forzado  a pasar el día en vela, descubrió una verdad  espantosa. Los  Búhos, Lechuzas y otras rapaces nocturnos se aprovechaban de los pobres Murciélagos dormidos, cazándolos en grandes cantidades. Aterrorizado, comprendió cuál era la razón de que tantos amigos desapareciesesn de la mañana a la noche y decidió contarlo a la Asamblea del Pueblo Murciélago apenas pudiera.

No hubo tiempo para ello. Su  madre llegó volando apenas  se encendió la primera estrella, escandalizada porque había sabido que su hijo pasaba el día despierto.

-¡Cómo es eso de que no quieres hacer la cama! –lo regañó.

-¡Odio hacer la cama! –se quejó Murciélago.- ¿Por qué no me la haces tú, mamá?

-¡Qué descaro, ya estás demasiado crecido para aprovecharte de mamá! –respondió ella indignada-  Pero eres mi hijo, y te ayudaré. Cuando amanezca, en vez de recoger ramas y hojas, vuela hasta  los trigales y trae paja seca. Tendrás un lecho tan confortable como el de un rey.

Cuando llegó el alba, corría un vientecillo, Murciélago no lograba mantener armada su cama de paja y nuevamente tomó la decisión de permanecer despierto.

Por la noche, su madre ya había sido enterada de las excentricidades de su hijo y traía la solución  bien pescada entre sus dientes. Se trataba de unos bellos cuadraditos blancos de orillas bordadas.

-Los robé del tendedero del Hombre –anunció-, no se te ocurra mostrarlos.

Murciélago llevaba dos días sin dormir, picoteó una fruta,  atrapó un par de insectos, acomodó  sus pañuelos en una rama y se quedó profundamente dormido. Roncó toda lanoche y  cuando empezaba a amanecer, fue despertado por los Murciélagos Ancianos.

-   Hemos tenido consideración por tu madre, esa buena Murciélago –comenzó el más anciano-, pero la situación es intolerable. Todos los Murciélagos comentan tu rebeldía y esta noche has roncado tan fuerte, que ponías sobre aviso a  los insectos y por tu culpa, esta es la primera vez que tantos Murciélagos se irán a dormir con la barriga vacía.

-         Por lo tanto –dijo el segundo Anciano – estás expulsado del bosque, nunca más queremos saber de ti.

   -Pero, ¿qué puedo hacer, adónde iré? –preguntó Murciélago.

-Eso es cosa tuya –respondió el tercer anciano-, pero en lo más profundo del bosque hay una caverna deshabitada, quizás allí puedas acomodarte.

Triste y desconsolado, Murciélago partió de inmediato a buscar la caverna hasta que finalmente dio con ella. El techo de la caverna estaba lleno de raíces de los árboles, algunas bastante gruesas. Era, además, húmeda y muy oscura. Murciélago descubrió que eso era muy grato para sus ojos; revoloteó  por su nuevo domicilio  hasta conocer todos sus rincones y luego buscó donde acostarse.

Pero no encontró un sólo lugar donde acomodarse. Finalmente, agotado, se colgó de una raíz, pero tan agotado estaba que se dio media vuelta sobre sus  garras y quedó colgando  cabeza abajo. Después, no tuvo fuerzas para  pararse y se durmió en tan incómoda posición.

Cuando despertó, la caverna estaba más oscura aún, si eso era posible. Buscando la razón, Murciélago salió de ella y supo que ya había caído la noche;  las tinieblas del bosque hacían aún más tenebroso su nuevo domicilio.

Y no fue su único descubrimiento. Murciélago se sentía más descansado y  tranquilo que nunca antes. ¡Esto debían saberlo los demás Murciélagos!

Voló por el bosque hasta que encontró a sus congéneres. Estaban  muy tristes porque los Ancianos habían desaparecido durante el día y no tenían quién los guiara.

-Se los deben haber comida las aves rapaces –dijo Murciélago.

Y, con pelos y señales, contó a su familia lo que había visto mientras pasaba el día despierto.

Los Murciélagos estaban desesperados. ¿Qué harían para conservar su vida ahora que sabían que  los devoraban mientras dormían?

Una vez más, Murciélago tenía la respuesta.

-Nunca, en toda mi vida,  dormí tan bien como en la caverna –contó-, es segura, no hay luz que nos moleste mientras dormimos y ningún animal se meterá allí para cazarnos.

Por supuesto que cuando llegaron allí no todos estaban tan entusiasmados.

-¿Dónde tenderemos nuestras camas? –preguntaban las madres.

-¡Ya no son necesarias! –explicó Murciélago-,  es mucho más cómodo dormir colgados de cabeza y lo mejor de todo es que nunca más hay que hacer la cama.

Con eso, convenció a todos los machos, que rápidamente se acomodaron a pasar la noche colgando de raíces y salientes. Las hembras reclamaron un poco, pero no tardaron en comprender que dormir allí salvaría las vidas de sus crías. En una semana, todos se habían  acostumbrado a su nueva vida.

Y lo mejor fue que, al no volver a ser vistos de día por el bosque, los Murciélagos se hicieron famosos como seres de la noche y, como aterrorizaban a todos,  nunca más supieron lo que era dormir con miedo.   

1807214667_dad0558352Este  viernes, a medianoche, monstruos y conjuros se dejan caer en  nuestro blog. No dejen de leer nuestra edición especial de Halloween si  quieren enterarse de la mejor manera de deshacerse de ese vampiro que los trae de cabeza.

Son noticia en todo el país y en La Legua son estrellas; para mí,  los niños del equipo de fútbol,que  ya viajó antes a Brasil y ahora regresa lleno de orgullo por haber  goleado a la división infantil del Real Madrid,  son mucho más que empeñosos deportistas.  Tanto ellos como su profesor-entrenador son héroes, héroes que nos recuerdan a todos que, aunque no sea fácil, sí se puede ser diferente, ser empeñoso, esforzado. Sí se puede  vivir en La Legua o en cualquier población de triste nombre y no tener relación alguna con el delito y la droga.

Heroicos también son estos padres, que luchan y se empeñan para impedir que sus hijos sean arrastrados por la ola de la conformidad y el derrotismo. Heroica es la esposa del entrenador cuando lava las camisetas del equipo y no olvidemos a la persona que les ayudó a conseguir este viaje, Iván Zamorano.

Es cierto, en  nuestro país y en muchos otros hay una gran cantidad de gente que se dio por vencida, que prefiere el delito, la droga, la violencia y la amargura antes  que luchar  por sí mismo, por sus hijos, por sus alumnos, por sus vecinos…pero no estas personas y por eso, para mí, son héroes, los héroes de La Legua.

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