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Posts Tagged ‘hombre lobo’

  

De hombres lobo se ha hablado casi desde que el homo sapiens pisó la tierra. En las frías estepas del hemisferio norte, en los oscuros bosques, en las ásperas montañas, el hombre compartía territorio con grandes manadas de lobo y cuando el hielo se apoderaba de la tierra, cuando escaseaban las pequeñas presas que lo alimentan, era del hombre de quien el lobo se nutría.

Tanto creció el temor del lobo que en torno a la fogata, débil como una chispa, nació el mito. La imaginación, el temor y el hambre soplaron sobre esta llamita y el fuego incendió Europa entera. Existía una maldición y podías  caer bajo ella si pisabas la huella o bebías dónde el hombre lobo había bebido. Peor, podías ser mordido por el lobo y la tenías de inbmediato. Decíase que tenía la piel para adentro y de esta manera le era fácil transformarse. Era antropófago y dejaba el ganado, pero comía al pastor. Se transformaba al influjo de la luna llena y cuando se  oían sus aullidos se trancaban puertas y ventanas mientras  temblorosos los campesinos rezaban por su salvación.

¡Era tan útil la idea, justificaba tantas cosas! Si el hombre era cobarde, si se espantaba de las manadas que aullaban en las proximidades de su hogar, estaba justificado, un hombre lobo era mucho más peligroso y fuerte que un lobo cualquiera. Peor  aún, si el hombre sin escrúpulos, el campesino o cazador todavía salvaje, no tenía un mendrugo para llenar la barriga. ¿Por qué no echar los restos de un viajero en la cazuela? Nadie lo conocía y podíamos decirnos que no éramos bestias. Se trataba del demonio que nos había poseído y cargábamos con la maldición del hombre lobo en nuestra sangre.

Hasta que en Gevaudan un frío invierno de 1764, la leyenda pareció hacerse realidad repentinamente.   Uno tras otros, los restos de desdichados pastorcillos o campesinas fueron apareciendo en la campiña. Destrozados, semidevorados  por su  asesino y las alimañas, a veces partidos en dos, otras, mostrando claramente haber sido víctima de malditos que usaban la bestia para cargar con sus culpas. Más de cien personas murieron en las fauces de la bestia de Gevaudan y los campesinos, aterrorizados y furiosos, tomaron sus antorchas y salieron a protestar ante las autoridades.   Se  enviaron partidas de cazadores y muchos más lobos que hombres se convirtieron en cadáveres, pero las muertes continuaron.

Las quejas llegaron hasta el mismo rey, quien envió sus mejores tropas para  devolver la paz a la región. Todo fue en vano, mientras más lobos eran cazados, más campesinos seguían muriendo. Los oficiales del rey enfrentaron una gran bestia de espantosa catadura, pero esta parecía inmune a las balas de sus mosquetes y escapó una vez más.los campesinos  aseguraron haberla visto otra vez aullándole a la luna llena.

Finalmente, en 1767, un cazador acabó con la terrible bestia. Utilizó para ello una bala de plata, fundida a partir de una medalla de la Virgen María. Desde entonces, cada vez que se da caza a un hombre lobo, habrá de usarse una bala o arma de plata.

La bestia era inmensa, con rayas en su lomo. Sus colmillos monstruosos y la hirsuta barba aún estaban manchados con la sangre de su última víctima. Por tres largos días, los campesinos velaron sus restos esperando que la bestia retomase su naturaleza humana, hasta que finalmente debieron aceptar que eso no ocurriría.

 Largo tiempo le tomó al cazador llegar con ella hasta la sala del trono. El hedor de putrefacción era tan terrible que algunas damas se desmayaron y debieron ser reanimadas con sales. Su Majestad en persona se cubrió nariz y boca con un pañuelo perfumado para observar sobre el piso de mármol los restos pútridos, hirviendo en gusanos, de la bestia de Gevaudan.

Algún tiempo después, una hembra de la misma especie fue muerta en la región de Gevaudan, lo que trajo tranquilidad a los habitantes, pero a partir de entonces y cada cierto tiempo, los restos destrozados, piltrafas sanguinolentas  de algún viandante, son hallados por allí para espanto de los locales. Entonces, las ancianas se reúnen a orar para que se le atrape y  por la noche los armeros funden balas de plata con la esperanza de que una de ellas acabe para siempre con el monstruo aterrador.   

  

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2163360381_bcc31e624cEstos  malos son muy conocidos: el hombre lobo, el vampiro, las brujas, los demonios.  Han paseado por la literatura y la mitología desde hace tanto tiempo que  llevamos perdida la cuenta. Aquí un breve recorrido por los más populares; siempre es bueno recordarlos para que no nos pillen desprevenidos.

El Vampiro:

Ya  en la Edad Media eran muy populares. Viven de chupar sangre humana con sus antiestéticos colmillos que dejan un par de  hoyitos en los cuellos de sus víctimas. El primero en reconocer su valor literario fue el británico Bram Stoker, que  nos legó su Drácula para entretención de millones de lectores y cinéfilos. Hay que reconocer que no todos los subproductos son buenos, pero sin duda, todos pasan por lo mismo.

1.-No se reflejan en los espejos.

2.-Aborrecen el ajo, especialmente cocido y en el arroz graneado (eso es contribución de nuestra vampira jefa)

3.-Hay que matarlos con una estaca en el corazón o cortándoles la cabeza. También mueren si se exponen a la luz del sol.

4.-Si son cristianos,  los espanta un crucifijo. Hoy no siempre resulta,  porque ahora que son famosos  los hay de todas las nacionalidades y religiones. Recordemos que nacieron en la Europa cristiana.

5.- Siempre tienen preferencia por los individuos del sexo opuesto.

6.-La primera vampira famosa es Carmilla, antiheroína del escritor Sheridan LeFanu.

7.-Si llegan a su puerta, ni se les ocurra  invitarlos a entrar, o están fritos.

8.- Son pálidos, por razones de salud, broncearse les está estrictamente prohibido.

El Hombre-Lobo:

Si bien existen en todas partes gracias al hecho cierto de que los lobos compasivos  adoptan niños huérfanos y los crían como suyos, el mito nace en la Europa medieval, debido a que grandes manadas de lobos hambrientos aterrorizaban a la población durante los meses crudos del invierno.

1.-Sólo los mata una bala de plata.

2.-Se transforman en las noches de luna llena y se ponen muy feos.

3.-La condición de hombre lobo se transmite al ser mordido por un lobo que porta el mal.

4.-Es normal  cuando pasa el plenilunio.

5.-Cuando no devora a las víctimas, las deja convertidas en sus iguales.

6.-Siempre necesita ropa nueva, porque la rompe al tranformarse, además, las mujeres lobas están obsesionadas con la depilación láser.

7.- En Brasil, se le conoce como el lobizón y tienen la piel  vuelta del revés, o sea, con el pelo hacia adentro..

Las Brujas:

Solían ser las pobres curanderas europeas, a las que la Inquisición acusaba de todos los males posibles antes de torturar hasta la muerte. Se sostiene que al acusarlas de bruja, los médicos medievales eliminaron de raíz la competencia femenina.

1.-Siempre tienen un gato negro regalón.

2.-Échenlas al agua, si flotan, son brujas, si se hunden, son inocentes  (mala publicidad para la natación), ahora, si se ahogan, no impota, salvaron su alma.

3.-Agrian la leche y malogran el nacimiento de los animales de granja.

4.- Hacen mal de ojo.

5.-Ni se les ocurra hacerles un desprecio, porque son vengativas.

6.-Viven de la venta de filtros y pócimas.

7.- Son enemigas de hacer aseo, sólo usan la escoba como medio de transporte.

8.- Muy bueno: “Las brujas”, de Roald Dahl.

Los Demonios:

Existen en todas las culturas, porque los hombres siempre hemos sabido que el mal existe.

1.-Ni se les ocurra jugar a la ouija,  porque se sienten invitados.

2.-Atacan siempre a los no-bautizados.

3.-Por si acaso, es bueno ser persona de fe profunda,en caso contrario, no salga a la calle ni reciba visitas.

4.-Defiéndanse con cruces, agua bendita, rosarios y oraciones.

5.-Si no resulta, busquen un sacerdote para el exorcismo de rigor.

Esperamos que estas advertencias los preparen para un encuentro indeseado. Recuerden que donde menos se la espera, salta la liebre.

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282152605_51884a7bf2(satisfacción garantizada:
le aseguro que después

de este terrible atracón

no querrá ver un error

por el resto de su vida)

Toda rebolucyonada

Se enkuentra la hortografía

Desde que una vruja mala

Se trompesó con zu tia.

Balla, baya, koza ecstraña

Rezulta desta reseta

Si ponemos vruma, azeite

Y aciento de visikleta.

Agregar zovre kalyente

Rayado fino y mesclado

Con musha pata de araña

Benenoza y escigente.

Tomar una kusharada

En allunas de mañana

Y si por kazualidad

Sovrebibe y algo esqribe,

Le azeguro ke del zuzto

Nunqa maz  ce mekivoca

Quando ezcriva una palabra

O un dircurzo le proboka.

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